
Que me has asaltado abruptamente.
Que has acampado en mis más recónditos deseos?
Que permaneces, aun queriendo huir de ti.
Me acompañas como mi sombra...como mi pensamiento.
¿Qué me has hecho?
Que te sueño.
Que te conjugo [...] no en presente, sino en futuro.
Y me arropa jubilosa la idea de que estemos juntos?
¿Qué me has hecho...que te quiero?