
Píntame despacio con tus ganas.
Déjame sedienta de tu olor,
ansiosa por descubrirte y de inaugurar sensaciones que aún desconoces.
Quiero entrar a tu alma montada en mis besos.
Convertirme en tus manos para tocarte;
transformarme en tus pensamientos para acompañarte;
y residir en tus sueños cuando estés dormido.
Quiero que cuando respires me inhales,
que cuando mires al mundo me sientas,
que cuando escuches la música me toques,
que cada vez que quieras ser feliz me busques...
seguro que estaré allí, esperando para ser encontrada.